{"id":147,"date":"2026-07-21T04:05:36","date_gmt":"2026-07-21T04:05:36","guid":{"rendered":"https:\/\/anitayetzi.com\/?p=147"},"modified":"2026-07-21T04:07:46","modified_gmt":"2026-07-21T04:07:46","slug":"mi-amigo-marcos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anitayetzi.com\/?p=147","title":{"rendered":"Mi amigo Marcos"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2223\" height=\"1668\" src=\"https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-151\" srcset=\"https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited.jpg 2223w, https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited-300x225.jpg 300w, https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited-768x576.jpg 768w, https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/anitayetzi.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/pexels-cole-yap-2149136300-33657176-edited-2048x1537.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2223px) 100vw, 2223px\" \/><\/figure>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Conocimos a Marcos el primer d\u00eda de vacaciones, cuando pas\u00e9 a cuarto grado. Mi hermano David ten\u00eda diez a\u00f1os, y yo ocho. Nunca lo hab\u00edamos visto, ni en la escuela, en misa o en el colmado, pero por lo bien que se conoc\u00eda las calles del ensanche Ozama, dir\u00edas que al igual que nosotros, hab\u00eda vivido toda su vida ah\u00ed.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Esa misma tarde le presentamos a mi vecina Cindy, a Pamela que ese verano andaba enamorada de David, a su amigo Carlos y a Manuelito, mi primo de Ban\u00ed que estaba de visita. David y Pamela a veces se iban a ratitos y nos dejaban a nosotros solos, pero Marcos entonces se encargaba de siempre acompa\u00f1arnos en nuestros juegos.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Marcos parec\u00eda extranjero y siempre dec\u00edamos que ven\u00eda de un pa\u00eds de esos como la India. Ten\u00eda la piel tersa, color canela, y ojos tristes y penetrantes. A diferencia del resto de los muchachos, que ten\u00edan el pelo crespo pelado con abej\u00f3n, Marcos pose\u00eda una cabellera lisa, negra azabache, que yo no hubiera logrado alis\u00e1ndome diario ni durmiendo en tubi todos los d\u00edas. Andaba en su bicicleta verde, que seg\u00fan \u00e9l, se la hab\u00eda regalado Balaguer un d\u00eda de Reyes. Y siempre llevaba una gorra de los Red Sox, lo cual era motivo de constantes discusiones con David, cuyo mayor sue\u00f1o en la vida era ir a Nueva York a ver a sus amados Yankees jugar.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Marcos siempre andaba haciendo bromas, d\u00e1ndole cuerda a David por pelota (y recibi\u00e9ndola), y dispuesto a jugar lo que fuera. Y era muy bueno. Parec\u00eda volar en su bicicleta, nadie le ganaba cuando hac\u00edan carreras. Si jug\u00e1bamos El Loco, acab\u00e1bamos sin aliento cay\u00e9ndole atr\u00e1s. En el escondite, corr\u00eda tan r\u00e1pido que siempre se pepsicolaba antes de que lo pudi\u00e9ramos atrapar. Era un personaje, y todos quer\u00edamos ser sus amigos. Especialmente David y yo.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Pas\u00e1bamos desde la ma\u00f1ana, cuando papi se iba del trabajo, hasta que oscurec\u00eda, que estaba en el colmado, juntos. Si a David lo castigaban o yo estaba haciendo oficios y no pod\u00edamos salir los dos, Marcos se contentaba con jugar con el uno o con el otro.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">\u00c9l com\u00eda mucho en mi casa y mami en especial le tom\u00f3 mucho cari\u00f1o, aunque no dejaba de sentir curiosidad, al igual que todos nosotros, sobre su procedencia. Siempre que lo sentaba a la mesa a comer arroz con habichuelas y carne, mami le preguntaba que a qu\u00e9 curso hab\u00eda pasado, que por donde viv\u00eda, si ella conoc\u00eda a sus padres. Marcos siempre parec\u00eda dar una direcci\u00f3n vaga, o evadir por completo sus preguntas. Cindy, cuya mam\u00e1 se sab\u00eda la vida y milagros de todo el mundo, nunca pudo descubrir el misterio de su direcci\u00f3n, pero lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que eso era que viv\u00eda por un callej\u00f3n del Dique y no quer\u00eda dec\u00edrnoslo.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Pero, pese a la incredulidad de mami y mis amiguitos, yo s\u00ed fui a la casa de Marcos.<br>Esa ma\u00f1ana \u00e9l hab\u00eda estado tratando de ense\u00f1arme a montar bicicleta, porque David, que andaba sabr\u00e1 Dios d\u00f3nde con Pamela, dec\u00eda que yo no sab\u00eda hacerlo bien. Entre ir de aqu\u00ed para all\u00e1 con su bici nos dieron las doce, y Marcos me gui\u00f3 a una casa grande, con una galer\u00eda bien coqueta y ventanas de aluminio.<br>Uno de mis recuerdos m\u00e1s v\u00edvidos es haberme sentado en esa galer\u00eda, sobre una mecedora de mimbre blanca, mis piernitas flacuchas colgando, y beber jugo de chinola con Marcos.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Mami siempre ha dicho que eso es imposible. Comenzando por el hecho de que a m\u00ed ese jugo me bajaba la presi\u00f3n y lo ten\u00eda terminantemente prohibido, al punto de que en casa ni siquiera compraban chinolas dizque por el olor.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Ella podr\u00e1 decir todo lo que quiera, pero yo s\u00ed tengo el recuerdo de esa bebida c\u00edtrica, colorida y con bolitas negras al fondo, y el sonido del Show del Mediod\u00eda escap\u00e1ndose por las ventanas cerradas de la casa de Marcos, su verdadera casa.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Pero David juraba que eso no era verdad. Que un d\u00eda ellos hab\u00edan jugado vitilla y tomaron agua en una segunda planta, en una casa cerca de la Venezuela. La verdad, creo que Marcos era nuestro Chavo del Ocho. Sin padres conocidos, sin residencia fija, pero siempre dispuesto a jugar y a comer con nosotros.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Cuando iban a acabarse las vacaciones, David, mami, papi y yo fuimos a Puerto Plata por unos d\u00edas. A m\u00ed no me gustaba mucho la playa, pero David y papi eran excelentes nadadores y se pasaban el d\u00eda entero en el agua. David estaba feliz de tener a papi para \u00e9l solo, porque casi nunca estaba en la casa. Yo prefer\u00eda quedarme en la orilla, en el agua tibiecita y a la vista de mami, aunque David insist\u00eda en arrastrarme hasta el fondo hasta que ella le peleaba.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Me sent\u00eda sola all\u00e1, con David ocupado, sin m\u00e1s personas de mi edad, y mami leyendo sus revistas en la orilla. No pod\u00eda esperar a regresar a casa y jugar con Marcos. El domingo en la tarde, no bien nos desmontamos del carro de papi, sal\u00ed corriendo a buscarlo.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Pero Marcos se fue sin despedirse. Ni Cindy, ni Carlos ni Pamela (que estaba peleada con David) sab\u00edan nada de su paradero. Manuelito, al que llam\u00e9 a su casa en Ban\u00ed, tampoco sab\u00eda nada. Ni siquiera Jean Pierre, el haitiano guachim\u00e1n al que Marcos a veces le hac\u00eda maldades, lo hab\u00eda visto. Al otro d\u00eda, David y yo volvimos a la escuela.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Desde entonces, Marcos regres\u00f3 de otras maneras.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Cuando ten\u00eda quince a\u00f1os, David dijo que vio a Marcos con un grupo de se\u00f1ores que se sentaban a estrellar fichas de domin\u00f3 y beber fr\u00edas frente a un colmado. Pero dec\u00eda que lo m\u00e1s raro era que, en lugar de su pelo azabache, ten\u00eda la cabeza gris y el rostro manchado y arrugado, como sus compa\u00f1eros de juego.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">&#8220;Pero era \u00e9l&#8221; me volvi\u00f3 a jurar. \u201cten\u00eda su misma sonrisa y su gorra\u201d. Todos nos re\u00edmos, y de ah\u00ed comenz\u00f3 el relajo de que Marcos sali\u00f3 corriendo porque su pap\u00e1 era un borrach\u00f3n.<br>A\u00f1os despu\u00e9s, David me confes\u00f3 que esa fue la primera vez que bebi\u00f3 una cerveza, cortes\u00eda de don Marcos.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Yo lo vi despu\u00e9s, en un grupo de adolescentes. Reconoc\u00ed el sonido de su bicicleta antes de voltearme. Ten\u00eda 19 a\u00f1os e iba caminando a casa con todos mis materiales para hacer maquetas, y Marcos, que parec\u00eda no haber envejecido desde aquella tarde que beb\u00ed jugo de chinola en su casa, no me dej\u00f3 ni saludarlo. Sin dejar de sonre\u00edr con todos los dientes, hundi\u00f3 su bicicleta en un charco de agua y me empap\u00f3 completa, junto a mis materiales.<br>Sus acompa\u00f1antes le siguieron, muertos de la risa, cuando se larg\u00f3 corriendo. Me qued\u00e9 mirando el verde a\u00f1ejado de su bicicleta y su gorra encogi\u00e9ndose en la distancia. \u00bfTendr\u00eda Marcos un hermanito? Deb\u00eda ser, eran id\u00e9nticos. Todo sucedi\u00f3 tan r\u00e1pido que ni siquiera le ca\u00ed atr\u00e1s. Simplemente me devolv\u00ed, empapada, a la avenida, a coger una guagua para comprar mis materiales, de nuevo. Nunca se lo cont\u00e9 a nadie.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">David se gradu\u00f3 con honores de Contabilidad y ni bien le dieron el t\u00edtulo, se fue corriendo para Nueva York. Su sue\u00f1o desde ni\u00f1o se cumpli\u00f3 cuando vio los rascacielos, el Yankee Stadium y los d\u00f3lares americanos que \u201crend\u00edan\u201d. All\u00e1 en diciembre nevaba, me contaba desde ni\u00f1a, y pod\u00edas hacer \u00e1ngeles de nieve y mu\u00f1ecos. All\u00e1, me contaba ahora, ibas al estadio y pod\u00edas ver a Derek Jeter batear, luego tomar el subway y pasearte por el Times Square, con todas las pantallas con anuncios de programas de la ABC, Coca Cola y otros productos made in USA.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Cada vez que uno de nosotros compraba tarjetas y habl\u00e1bamos por tel\u00e9fono, David me contaba del desfile de Thanksgiving, del \u00e1rbol del Rockefeller Center y del A\u00f1o Nuevo en el Times Square, como excus\u00e1ndose por perderse los 24 donde la abuela y los 31 en familia. Yo lo escuchaba callada, sabiendo que \u00e9l buscaba llenar el silencio para evitar el tema. En A\u00f1o Nuevo, cuando la bola cay\u00f3 y el nuevo milenio empez\u00f3, no me despegu\u00e9 de la televisi\u00f3n, intentando encontrar su cara entre los miles de asistentes.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">La verdad es que yo sab\u00eda perfectamente que, si David regresaba, no pod\u00eda volver. Y por \u00e9l haberse quedado, nos negaron la visa a todos. &#8220;Si \u00e9l se qued\u00f3, qu\u00e9 me dice que ustedes no lo har\u00e1n tambi\u00e9n?&#8221; dijo el c\u00f3nsul.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">As\u00ed, a los 24 a\u00f1os, David estaba solo en Nueva York, con un trabajo en una bodega (\u201cpara eso fue que yo pagu\u00e9 universidad\u201d sol\u00eda quejarse papi) y sin poder ver a su familia. Solo Manuelito, que se fue donde unos primos a Paterson, sol\u00eda visitarlo, pero muy poco, porque \u00e9l tambi\u00e9n trabajaba mucho.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Aunque no me lo dec\u00eda, yo pod\u00eda imaginarlo.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">David no me contaba de los d\u00edas oscuros en los que no ve\u00eda el sol, de las ma\u00f1anas fr\u00edas que ten\u00eda que caminar hasta llegar al subway, de los turnos dobles, los taxes que ten\u00eda que pagar, los drogadictos y las prostitutas, los muggers, o las personas con las que ten\u00eda que compartir apartamento, porque eran muy caros.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Cuando lo llam\u00e9 para contarle que me iba a casar, estaba en su apartamento en su d\u00eda libre, distingui voces familiares. \u201cSon mis roommates\u201d me dijo, con un poco de verg\u00fcenza en la voz. \u201cEl cable de ellos coge canales de all\u00e1 y estamos viendo el Show del Mediod\u00eda\u201d.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Cuando nos trajeron el cuerpo, mami no lo quiso ver. Papi consigui\u00f3 hablar con el nuevo director de no s\u00e9 qu\u00e9, quien por casualidad era del ensanche tambi\u00e9n y recordaba a David. Fue as\u00ed como pudimos conseguir que lo trajeran para ac\u00e1. Manuelito manej\u00f3 desde New Jersey y lo reconoci\u00f3 por nosotros. Y hasta nos dio la mano con el env\u00edo, pues sab\u00eda que tras lo de Baninter, todos and\u00e1bamos muy cortos de dinero.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">No lo reconoc\u00ed. Tantos a\u00f1os de soledad y trabajo duro hab\u00edan hecho que David se refugiara en el alcohol, algo que, aunque siempre trat\u00f3 de ocultarlo, lo sospech\u00e9. Su rostro, demacrado y cansado, me lo confirm\u00f3. Primero lo botaron de la bodega, porque beb\u00eda en medio del turno. Contable al fin, ten\u00eda ahorros (o eso pens\u00e1bamos) para pagar la renta. Es la l\u00f3gica que elegimos creer, porque nunca lo botaron del apartamento. Su roommate, un muchacho boricua, fue quien lo encontr\u00f3. Ten\u00eda 27 a\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">El d\u00eda del entierro, embarazada de mi primera ni\u00f1a, con los ojos inyectados en sangre y miopes de dolor. Aun as\u00ed, pude distinguir entre la multitud de dolientes en el Cristo Redentor a una silueta color canela, con una gorra de los Red Sox que tapaba una cabellera perfectamente lacia, pese a las canas. Sus ojos de ni\u00f1o triste se encontraron con los m\u00edos un momento.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\">Me abalanc\u00e9 con dificultad ante la multitud, que no paraba de abrazarme y darme p\u00e9sames mientras caminaba. Pero cuando llegu\u00e9 hacia donde cre\u00eda que lo hab\u00eda visto, solo sent\u00ed como empezaba a desmayarme con el olor a chinola.<\/p>\n<div class=\"vgblk-rw-wrapper limit-wrapper\">\n\n<\/div><!-- .vgblk-rw-wrapper -->\n<p class=\"alignwide wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocimos a Marcos el primer d\u00eda de vacaciones, cuando pas\u00e9 a cuarto grado. Mi hermano David ten\u00eda diez a\u00f1os, y yo ocho. Nunca lo hab\u00edamos visto, ni en la escuela,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-147","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-short-stories"],"brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=147"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":152,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions\/152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anitayetzi.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}